Resumen Partida
El caos se desata en las fracturadas profundidades del carguero de Marloe. Mientras el grupo intenta orientarse en el nuevo entorno, el Marliano, un acorazado guerrero, comienza a manipular un enorme teletransportador circular en el suelo. Sosteniendo la cabeza decapitada del autómata, Tomoko Ito le pide a ERIS que traduzca para intentar razonar con la entidad. A través de la voz metálica, el Marliano confirma sus peores temores: al no pertenecer al “Sistema de Mundos”, el protocolo dicta que los aventureros deben ser exterminados.
Es en este instante cuando la Capitana Bella Rossi reconoce en el Marliano a la criatura que destruyó su flota y asesinó a su prometido hace diez años. Cegada por un odio absoluto, la orca no espera órdenes y se lanza en un frenético duelo a muerte contra el Marliano, separándose de la formación.
Mientras tanto, el resto del grupo —Ardghal O’callahan, Noreon O’callahan, Francesco Di Firenze y Tomoko Ito— se ve rodeado por una letal tormenta de arañas de piedra. La batalla es frenética. Tomoko Ito desata una poderosa onda tronadora que dispersa a las criaturas, aunque casi envía a Francesco Di Firenze al vacío. Noreon O’callahan invoca la furia de la tormenta, aplastando enjambres con truenos y su arma espiritual, mientras su hermano Ardghal O’callahan lo asiste con su magia de fuego.
Justo cuando la lucha parece equilibrarse, la verdadera amenaza emerge del portal activado por el Marliano. Una figura colosal y acorazada en tonos verdes se alza del líquido violeta: es el Sumo Juez. Sin embargo, ERIS advierte que el Navi ha sido corrompido; su otrora noble escafandra es ahora un pico deforme y monstruoso. El corrompido Sumo Juez demuestra un poder aterrador; de su frente deformada dispara un devastador rayo de energía en un amplio cono, barriendo la zona e hiriendo gravemente a Francesco Di Firenze, Ardghal O’callahan y a la propia Capitana Bella Rossi, quien ahora debe dividir su atención entre el asesino de su prometido y esta nueva aberración.
Cuando la situación parece insostenible, ERIS alerta sobre la aproximación de otro Emetrio gigante. Desde el abismo asciende una serpiente de piedra colosal a la que la Capitana Bella Rossi llama “El Kraken”. Pero la esperanza no está perdida: emergiendo de las profundidades con sus velas solares totalmente desplegadas, aparece el Le Heimat, disparando sus arpones en un intento desesperado por dar caza a la bestia y salvar a su tripulación.