Resumen partida
Abordo de la Le heimat que ya ha dejado atras el puerto de Barthon en direccion hacia Mundo Vhita, Tomoko conoce a Harith un humano de La Liga del Oriente a cargo de los cuidados necesarios para que el Motor Zaithan se mantenga en funcionamiento. Al interior del cuarto de maquinas se puede fijar que tiene mas parecido con un lugar de oración o culto, que a un cuarto de máquinas al uso. Decorado con velas e inciensos así como runas y grabados típicos de la cultura gammariana, debajo de toda esta parafernalia, se hallaba las largas tuberías de bronce que se pierden entre las paredes en dirección a todos los rincones del aerials, todas ellas con origen en este caldero de similar material con forma circular dotado de varias ventanas redondas en posiciones simétricas a cada costado donde era posible ver de primera mano cómo las bujías se moverían una vez la energía de los cristales de cohesión explotaran y se derritieran en el interior del caldero provocando las reacciones mágicas suficientes para hacer levitar en resto de la nave, así como mantener la burbuja de aire necesaria para que los tripulantes pudieran sobrevivir en la inhóspita camino de más adelante. Sin embargo, para Harith, este intrincado proceso no era una operación milimétrica subordinada a cálculos complejos dignos de los mejores artificiero de La Liga del Oriente, por el contrario era un proceso divino que exigía mayor rigurosidad ritualista que su basta experiencia para mantener en funcionamiento esta máquina, incluso menciona los caprichos que debe cumplir para que el motor funcione y la inherente personalidad que cada Motor Zaithan posee, como si de un ser vivo se tratara que evoluciona y mejora con el tiempo adaptándose al uso que le sea otorgado. Harith menciona finalmente que los motores saithan requieren de una gran acumulación de energía arcana, encapsulada en los cristales de cohesión que utilizan para alimentarlo, siendo esto así, se ha decidido ahorrar recursos para el largo viaje por lo cual se optó por realizar el viaje a fuerza de viento como los barcos cotidianos hasta llegar a la brecha para luego si encender el motor y poder sobrevolar el resto del viaje. Mientras esto ocurre los demás conocen a unas particulares criaturas llamadas Woki y toki las cuales son de apariencia anfibia y de estatura reducida conocidas antaño como Kua toa, utilizadas antaño para navegar en el mar de la tranquilidad por los tripulantes del aerials “circulo violeta” y las posteriores naves antes de la construcción de las balizas de cohesión, gracias a su habilidad de sonar por el cual emiten ondas de sonido que revotan entre las rocas que flotan en este sitio y logran ubicar las naves que intentan seguir un rumbo fijo. Según explico Darby Lund , fueron rescatadas del mar de la tranquilidad, y se quedaron en la nave siendo que consideran a la capitana su diosa personal. Una vez se inicia la marcha, el Aerial es interceptado por un grupo de piratas que ha perseguido a la Le heimat hacia mar abierto donde se percibe una gran tormenta la cual Tilena detecta no es cualquier tormenta, sino que esta era de naturaleza mágica.