Lo Gammarianos aparentan ser un pueblo unido hasta la creación de la cumbre aemerita, sin embargo, antes de unirse como La Liga del Oriente los lideres Gammarianos llegados a Mundo Primah luchaban por el control de las viejas colonias de Capital Rex, así como los recursos que escaseaban en el continente de Rabbat

Este conflicto interno en el continente solo había alcanzo pequeñas refriegas entre los territorios y las imaginarias demarcaciones que se habían hecho con los años, No obstante, cuando Las monarquías de Darhan dieron su apoyo a diferentes naciones de Rabbat, la guerra nunca volvió a ser igual que antes.

Los archimagos de Mahalios, antiguos profesores en las academias mágicas de sus respectivos reyes arcanos se organizaron en escuadrones al servicio de los lideres en Rabat como mercenarios con otros objetivos mas que ayudar al pueblo gamariano.

Las monarquías de Darhan codiciaban los conocimientos que guardaban los Gammarianos en su biblioteca de Khalis, quienes lo habían protegido con gran recelo de las demás naciones fueran del Mundo Gammar. Para lograr este fin, los archimagos de mayor confianza recibieron órdenes especiales para, aprovechando el caos generado, robar las tablas de obsidiana ocultas en esta biblioteca. Sin embargo, sus esfuerzos no fueron suficientes, y nunca un archimago tocó la biblioteca y volvió con su rey para contarlo.

Otro de los objetivos de Las monarquías de Darhan en Rabbat era la experimentación. Durante los años más de 100 años de guerra, archimagos fueron encomendados específicamente en la creación de motores naturales de línea ley, en busca de energía infinita y renovable que nunca necesitara de cristales de cohesión más allá de amplificar su energía viva. En la búsqueda de este objetivo, los archimagos buscaron diferentes fuentes de donde alimentar las líneas ley, entre ellas los seres vivos. Al final de la guerra, las razas fueron transformadas, su decendencia adquirió poderes natos para controlar la magia, pero a consecuencia de una gran inestabilidad interior y exterior.

Por otro lado, en las dunas del arco naranja, se experimentó con la creación de brechas artificiales, portales que no dirigían a los mundos perdidos, sino a la infinidad del vacío espacial, un lugar inexplorado donde no existía la materia física, pero que tampoco estaba del todo deshabitado. Varias entidades cruzaron las brechas irrumpiendo en el mundo adquiriendo forma física de la materia de los incautos absorbidos al centro de poder de estas criaturas, reconfigurando su apariencia de acuerdo con sus propios deseos. Varios nombres se dieron a estas criaturas, pero las investigaciones sobre su propia existencia fueron desechadas marcándolas como un experimento fallido para volver al mundo deltaria.