una comunidad de varios pueblos situados en el archipiélago de

GEOGRAFÍA

Los hijos de Yulah se han avistado en el archipiélago este del Mundo Vhita un lugar de tormentosos mares y cielos oscuros donde pocos aerials y barcos se arriesgan a navegar.

Las islas del archipiélago forman un arco largo que se extiende de norte a sur, los nautas suelen llamarle la cresta de la serpiente del este, siendo que las paredes de roca en las costas hacen casi imposible atracar en algún lugar, sin embargo, cuando los aerials logran sobrevolar las islas son avistan enseguida los habitantes de este lugar en las cimas de las escarpadas montañas que no dudan en disparar en su contra para derribarles.

POLÍTICA

Los hijos de Yulah se organizan principalmente en tribus unidas por eventos mayores como la guerra o la diplomacia para lo cual escogen un líder temporal llamado yuahbyn quien representa a las tribus en estos eventos. El yuahbyn también puede ser convocado para resolver diferencias entre clanes sin embargo sus funciones se limitan a velar por que se cumplan con las costumbres y no toma ninguna decisión sobre las autoridades de los respectivos ancianos y sus tribus.

Las tribus están lideradas por un vhitabynes (alto soñador) anciano de la aldea quien hereda el cargo por la línea matrilineal, siendo el primer hijo o hija de su hermana o de ella misma en caso de ser mujer, el llamado a suceder el cargo.

Los vhitabynes son en su mayoría de la raza oma’tlan sin embargo existen pueblos de otras razas que no habitan en los mares los cuales siguen estas costumbres y pueden ser elegidos yuahbyn cuando así lo decidan.

POBLACIÓN

CREENCIAS

Si bien los hijos de Yulah creen en la existencia de los renacientes y el paso de los mandatos por el Mundo Vhita, se muestran bastante conservadores en el uso de las energías otorgadas por los mandatos que adoran los seguidores del sol, para ellos son recursos que deben usarse como última opción. Sin embargo, son expertos en el uso de la magia primordial y la energía del plano elemental del agua que recorre todo el Mundo Vhita, algo que llaman el orden natural de los mundos.

Los hijos de Yulah mencionan que la raza de Oma’tlan nunca participaron en las guerras por el despertar de la primara hija, por el contrario, advierten con bastante ahínco sobre la luna roja como consecuencia del robo de Yulah, la luna decadente capaz de destruir a los mandatos en su hogar y apaciguar las fuerzas primordiales de los renacientes.

No tienen una institución religiosa encargada de los ritos principales, esta labor esta muy marcada en la educación común de la población y son los mas viejos los que lideran estos rituales y así mismo se encargan de enseñar el control sobre las energías de los mundos.

Muchos de sus rituales se desarrollan en la Maniwa siendo que adoran a las criaturas salvajes que nacieron con la llamarada primordial, por esta razón los más ancianos han llegado a un acuerdo con Xueisma para permitirles el paso a la Maniwa en las fechas especiales para estos.