Cerca del final del día 24 del duodécimo mes del año 2560, la noche se precipito con rapidez sobre el Mundo Primah, una noche que iba a durar mucho mas que en otros días. Aunque en Las Islas Grises se había hecho los usuales preparativos para el solsticio del duodécimo mes, los vientos auguraban malos presagios para la larga noche.

Las puertas de los fuertes y ciudades no tenían la guardia usual atentos a los recientes avistamientos de lobos en las inmediaciones. Parecía que los vixeres no estaban tan atentos como otros años a sus labores usuales. Su actuar era extraño después de las extrañas reuniones que se habían suscitado con un grupo de dux de las ciudades de Prohas, lo que aprecia un consejo común de ver en los años anteriores al cambio del consejo de sacro dux, se convirtió en el complot liderado por Alicia Striggio para liberar Las Islas Grises del control de Capital Rex.

Aunque muchos veían a Alicia Striggio como otro dux rebelde, caída en la desgracia de la sagrada ciudad estado, su percepción cambio radicalmente cuando las noticias de los vixires parricidas de Las Islas Grises habían llegado a la sagrada ciudad. Nadie pensó alguna vez que pudiera existir un líder capaz de alentar al pueblo a acabar con su propia casta gobernante, y mas aun, matarlos con sus propias manos o dejarlos a la suerte de los lobos.

Antes de que se cumplieran las primeras 16 horas de la larga noche, las personas de las ciudades marcaron sus casas con sangre de ovejas dibujando el árbol reina Ymeria, la marca acordada en los cultos secretos liderados por los druidas de la garra. Los lobos corrían por las calles olfateando casa por casa hasta encontrar sus objetivos acabando con todos sus habitantes, algunos otros llegaban tarde, los vixeres ya habían terminado el trabajo y con sus propias vidas.

Para cuando la noche termino, Alicia Striggio arribó a Las Islas Grises con los soldados a su servicio y los demás dux que decidieron seguir sus pasos. La noticia no tardo en llegar a la sagrada ciudad, advertidos directamente por la dux rebelde, quien entrego sus condiciones para la independencia de Las Islas Grises.

La guerra se alargaría por más de doscientos años, culminando con la independencia liderada por Alicia Striggio terminando con las hostilidades entre Capital Rex y Las Islas Grises en el año 2816 con el nombramiento de Alicia Striggio como Sacro dux del consejo de Capital Rex y segudo a esto, la dux rebelde perdiera todo interés sobre la guerra que ella misma había iniciado, sin poder retractarse de la propia independencia que les había otorgado años atrás.